De campamento

Uno de los muchos beneficios de tomar en serio el estudio de la Biblia ha sido darme cuenta de que las historias plasmadas en la Biblia son una realidad. Fueron personas como tú y como yo. Piénsalo… José realmente estuvo en prisión, Moisés en un moisés (siempre he querido decir eso) río abajo, Rahab esperando ser rescatada, las hazañas de Josué y Caleb, en fin ya cogen la idea.

 

Pero la vida en la que quiero que nos concentremos ahora es la de Isaac, como les dije cogí en serio mi Biblia y con la ayuda del Espíritu de Dios lo siguiente hizo click en mi mente… por fe Isaac hábito toda su vida en tiendas. Medita en esto: imagina que tus vecinos construyen sus casas con su barro y su cosa, material duro, permanente. Y tú en un eterno campamento porque Dios te dijo que habitaras como forastero en la tierra que el mismo te prometió. Estamos hablando de 180 años de vida, creo que ahí hubo tiempo de sobra para hacer unos cuantos edificios, señores eso es obediencia, eso es fe.

 

Vamos a imitar a Isaac. Vivamos en tiendas de campaña. No puede el mundo ser mi hogar dice el himno. Sabrá Dios los comentarios hirientes, las miradas y gestos de ¨no te entendemos, eres ridículo, echa raíces¨ que él tuvo que soportar. Las personas que no conocen a Dios no pueden entender que solo estamos de paso aquí. Nuestras vidas pueden ser como letreros que señalan aquel otro mundo, el que nunca acabara.

 

Reflexión: ¿Eres huésped temporal de este mundo o eres parte de él? ¿Es tu vida lógica a los ojos del mundo o se les hace difícil entender las cosas en las que inviertes tu tiempo y dinero?

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