El hombre y los pajaritos: un cuento de Navidad

Esta historia fe escrita por Paul Harvey, no es una traducción estricta pues la adapte para grabarla y compartirla con familiares y amigos, se podria decir que este es el transcript. Bueno, sin mas preámbulos…

 

El hombre y los pajaritos

 

Ahora bien, el hombre que te voy a presentar no es como el señor Scrooge. El era amable, decente, en su mayoría un hombre bueno, un hombre generoso con su familia y justo en sus tratos con los demás hombres.  Pero él simplemente no podía creer en este asunto de la encarnación que se predica en las iglesias en navidad. Para el nada de eso tenia sentido, y era una persona demasiado honesta como para pretender que si lo creía. En su mente no cabía la historia de Jesús, la historia de Dios hecho hombre.

 

“De verdad lo lamento” le dijo a su esposa “pero no voy a ir con ustedes a la iglesia esta noche buena”. Les explico que se iba sentir como un hipócrita. Entonces el se quedo en casa y su familia salio a la iglesia.

 

Poco tiempo después de que se fueron comenzó a nevar. El hombre se sentó cerca del fuego a leer su periódico.

 

Minutos después escucho un sonido parecido a un “tomp”, primero uno y después otro, “tomp, tomp. tomp”. Lo primero que pensó fue que alguien debía estar tirando bolas de nieve por la ventana de su sala. Pero cuando salio a investigar lo que encontró fue un grupo de pajaritos agrupados miserablemente en la nieve. Habían quedado atrapados en la tormenta y en su desesperación intentaban cruzar por su ventana. Bueno, el no podía dejarlos allí congelándose, así que se acordó que tenia un pequeño establo a donde podían quedarse, Seria un refugio seguro y cálido.

 

Rápidamente se puso una chaqueta y camino en la ya profunda nieve hasta el establo. Abrió las puertas hasta mas no poder y prendió las luces pero los pajaritos no entraron. Se imagino que la comida los animaría a ir así que les hizo un camino con pedacitos de pan hasta el establo, sin embargo los pajaritos continuaron moviendo sus alitas de aquí para allá sin remedio en la nieve.

 

Intento atraparlos. Intento dirigirlos al establo batiendo sus manos caminando alrededor de ellos. Esto no logro nada, peor aun, los esparció por todas partes, ninguno quedo en el establo. Fue en ese momento que se dio cuenta de que le tenia miedo. “Para ellos”, el razono, “soy una criatura extraña y temible. Si hubiera alguna forma en la que yo pudiera permitirles que me conozcan para que sepan que pueden confiar en mi, así se darían cuenta de que no trato lastimarlos pero de ayudarlos.” Pero, como podría hacerlo? si cada movimiento que él así solo los asustaba y confundía.

 

“Si tan solo pudiera ser un pajarito”, pensó, “así andaría entre ellos y hablaría su lenguaje. Entonces podría decirles que no tienen porque tener miedo. Entonces les mostraría el camino al seguro y cálido establo. Pero yo tendría que ser una de ellos para que ellos sean capaces de ver, oír y entender.”

 

Justo en ese momento las campanas de la iglesia sonaron. El sonido viajo a sus oídos. Se quedo allí escuchando esas campanas, campanas que anuncian las buenas noticias de la navidad. Y se arrodillo en la nieve.

 

Fin

 

He aquí la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamaras su nombre Emmanuel, que traducidos es “Dios con nosotros”. Mateo 1:23 RVR60

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *