Cómo aprovechar al máximo la lectura de tu Biblia

 

El día de hoy te traigo una lista de tips elaborada cientos de años atrás, durante una época difícil y fructífera de la Iglesia protestante, por un pastor puritano ingles llamado Thomas Watson. La lista completa esta en su original ingles en la página Grace gems. Son una guía que vale oro. Te recomiendo leer cada versículo citado para que obtengas una mejor comprensión de lo que Watson quiso transmitir.

 

1. Orar. Pídele al Señor que tu lectura te sea de provecho [Isaías 48:17, Sal 119: 18, Nehemías 9:20].

 

2. Léela con reverencia, considerando que cada línea es Dios hablando directamente contigo.

 

3. Lee la Biblia con un MÉTODO, y en orden. El orden y el método son una ayuda para la memoria.

 

4. Obtenga una verdadera comprensión de las Escrituras. [Sal. 119: 73] Esto se logra mejor al comparar las partes de las Escrituras entre sí.

 

5. Lee con seriedad. [Deut. 32:47] La vida cristiana debe tomarse en serio ya que requiere de esfuerzo [Lucas 13:24] y no debes quedarte corto [Heb. 4: 1].

 

6. Persevera en recordar lo que lees. [Sal. 119: 52] No dejes que te lo roben [Mat. 13: 4,19]. Si no queda en tu memoria, es poco probable que te beneficie mucho.

 

7. Medita en lo que lees. [Sal. 119: 15] La palabra hebrea para meditar significa ¨ser intenso en la mente¨. La meditación sin leer esta mal y está destinada a errar; leer sin meditación es infructuoso. La meta es estimular los afectos, ser encendido por el fuego de la meditación [Sal. 39: 3].

 

8. Lee con un corazón humilde. Reconoce que eres indigno de que Dios se revele a ti [Santiago 4: 6]

 

9. Aprecia la Biblia altamente. [Sal. 119: 72] Es tu línea de vida (o cuerda de salvamento); tú naciste por medio de ella [Santiago 1:18] necesitas crecer por medio de ella [1 Pedro 2: 2] [cf. Job 23:12].

 

10. Ama la Biblia ardientemente [Sal. 119: 159].

 

11. Ven a leerla con un corazón honesto. [Lucas 8:15] (a) Deseoso de conocer la voluntad completa de Dios. (b) Leyendo toda la Biblia en orden para ser cambiado y hecho mejor por ella [John 17:17].

 

12. Presta mucha atención tanto a los mandamientos de la Palabra como a las promesas. Piensa en que necesitas orientación y consuelo por igual.

 

13. Compárate con la Palabra. ¿Es tu corazón algo así como una copia de ella o no?

 

14. Pon en práctica lo que lees [Sal. 119: 66, Ps 119: 105, Deut. 17:19].

 

15. Asegúrate de ponerte bajo un verdadero ministerio de enseñanza de la Palabra, uno que la expone fiel y exhaustivamente [Prov 8:34].

 

Hasta la siguiente entrada 😉

 

 

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