Dios tiene alas (y son para ti).

 

Hoy dejaremos que las escrituras nos hablen con esta pequeña colección de versículos que poéticamente describen el refugio que es Dios para nosotros.

 

Salmos 91:4  (LBLA)

 

4 Con sus plumas te cubre,
y bajo sus alas hallas refugio;
escudo y baluarte es su fidelidad.

 

 

Salmos 63:7 (LBLA)

 

7 Porque tú has sido mi socorro,
y a la sombra de tus alas canto gozoso.

 

 

Salmos 61:4 (LBLA)

 

4 Que more yo en tu tienda para siempre;
y me abrigue en el refugio de tus alas.

 

 

Deuteronomio 32:11 (LBLA)

 

11 Como un águila que despierta su nidada,
que revolotea sobre sus polluelos,
extendió sus alas y los tomó,
los llevó sobre su plumaje.

 

 

Salmos 17:8 (LBLA)

 

8 Guárdame como a la niña de tus ojos[a];
escóndeme a la sombra de tus alas

 

 

Salmos 36:7 (LBLA)

 

7 ¡Cuán preciosa es, oh Dios, tu misericordia!
Por eso los hijos de los hombres se refugian a la sombra de tus alas.

 

 

Salmos 57:1 (LBLA)

 

57 Ten piedad de mí, oh Dios, ten piedad de mí,
porque en ti se refugia mi alma;
en la sombra de tus alas me ampararé
hasta que la destrucción pase.

 

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