Los peregrinos pt. 3: El telescopio

 

Esta es la tercera parte de la alegoría de Hannah More…

 

Al final de este país se encuentra el gran golfo mencionado anteriormente; este estaba ensombrecido por una nube ancha y espesa, que impedía que los peregrinos pudieran ver lo que ella cubría. Aun así, de vez en cuando, de la nube salían rayos de luz brillante que podían ser disfrutados por los que hicieran uso del telescopio, el cual fue proporcionado para ese propósito, para ver “la sustancia de las cosas esperadas”; pero no todos podían usar este telescopio; ningún ojo podía de manera natural hacerlo; pero el deseo intenso de obtener un vislumbre* de las realidades invisibles, daba fuerza y ​​firmeza al ojo para usar el telescopio.

 

Sobre la nube estaba esta inscripción: “Las cosas que se ven son temporales, pero las cosas que no se ven son eternas”. De estas últimas cosas, muchas gloriosas descripciones habían sido dadas; pero como estos esplendores estaban distantes, y como la mayoría de los peregrinos no se preocupaban por el telescopio, estas lejanas glorias causaban poca impresión.

 

La gloriosa herencia que estaba más allá de la nube, se llamaba “las cosas de arriba”; mientras que la multitud de objetos insignificantes, que parecían despreciablemente pequeños cuando se miraban a través del telescopio, se llamaba “las cosas de abajo”. Ahora bien, todos sabemos que es la cercanía lo que le da tamaño y peso a un objeto, pero no fue sorprendente que estos peregrinos que juzgaban mal fueron más atraídos a estas baratijas por estar ahí mismo, visibles y tentadoras para el ojo natural, que a las lejanas glorias de “las cosas de arriba”; Todo esto se debe a la falta del uso del telescopio, a través del cual, “las cosas de abajo” parecían encogerse, que es de hecho su tamaño real; mientras que “las cosas de arriba” parecían las más bellas y vastas, mientras más se usaba el telescopio.

 

Pero la parte mas sorprendente de la historia no es que los peregrinos fueran cautivados a primera vista con “las cosas de abajo”, porque eso era bastante natural; pero que, después de probarlas todas, y se encontraran engañados y decepcionados por estas cosas, no perdieran su amor por ellas, y volvian con el mismo afán que antes tras ellas. Habían también algunos frutos de hermoso aspecto, y fueron seducidos por estos, pero se encontraron, en lugar de frutas sanas, con podredumbre, y los que parecían estar completamente llenos, eran huecos y vacíos. Aquellos que eran más tentadores a la vista a menudo eran considerados ajenjos al gusto, o venenosos para el estómago; y muchas flores que parecían brillantes y alegres, tenían un gusano royendo la raíz.

 

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Esta historia continuará…

 

Nota: Esta historia ha sido publicada originalmente en ingles en la pagina Grace Gems bajo el titulo The Pilgrims!

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