El efecto tienda

 

 

Lectura: 2 Corintios 4

 

2 Corintios 4:16-18 (RVR1960)

 

6 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

 

17 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;

 

18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

 

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Fui a Estados Unidos por primera vez este año, y quede impresionada no solo con la increíble arquitectura, historia y altura de sus edificios pero con sus impresionantes tiendas. Cuanto brillo. Cuanta variedad. Cuanta comodidad y servicio. Ir de compras allá es como emprender una aventura.

 

La verdad es que desconocía la impresión tan ¨real¨ que había causado en mi esa experiencia hasta que regrese a casa. Entre a una de mis tiendas favoritas, y me quede como esperando mas. Nunca la había despreciado tanto, es en serio señores. Nunca la había visto tan simple, chiquita y… ordinaria.

 

No pude evitar pensar en que esto sucede igual con Dios. Una visión de Dios destruye el ¨esplendor¨ del mundo. Eso es lo que le sucedió al hombre que encontró la perla de gran precio en el campo y vendió todo lo que tenia por obtener ese campo. Un toque de Dios y ya no eres igual (Salmo 34:8).

 

Lo que mas me encanto de la alegoría de Hannah More fue la parte del telescopio, ¿lo recuerdas? Los peregrinos que hicieron uso continuo del telescopio pudieron disfrutar de visiones de las gloriosas y eternas cosas de arriba y eso causo que las cosas de abajo lucieran como lo que eran: pequeñas baratijas temporales. Ese es el super beneficioso efecto secundario. Ella también dejo claro en su historia que es imposible reconocer las cosas de abajo por lo que son, sin hacer la comparación.

 

La familiar (para mi) tienda que mencione arriba siempre me había parecido lo mejor del mundo, eso es hasta marzo 2018. Debemos mantener un contacto diario con la revelación de Dios en su palabra, meditar en ella, estudiarla… también en la adoración con canciones y la vida en comunidad con otros creyentes podemos ver destellos de su gloria, etc.

 

Busquemos intencionalmente ser llenos de Dios. Visitemos lo mas frecuente posible esa tienda transformadora y rompe ojos. Porque como dice John Piper ¨Dios es más glorificado en nosotros cuando estamos más satisfechos en él¨.

 

 

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